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Como durante la campaña y también luego del ajustado triunfo en el balotaje, Mauricio Macri buscó en su discurso en el Congreso “desarmar el miedo” –el objetivo trazado en palabras de dirigentes de Cambiemos– en las clases bajas.

“Quiero darles, una vez más, la confirmación de que vamos a cuidar a todos. El Estado va a estar donde sea necesario, en especial para los que menos tienen”, remarcó en el tramo que destinó a uno de sus tres ejes principales, la “pobreza cero como horizonte”.

A partir de su triunfo sobre Daniel Scioli, Macri y los integrantes de su Gabinete procuraron dar señales en ese sentido: aseguraron que en una primera etapa no tocarán los planes sociales, que se mantendrán los subsidios en trasporte y para unos dos millones de hogares pobres en las tarifas de luz, que uno de los primeros proyectos será la devolución del IVA para la canasta básica para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo y los jubilados.

“Nuestra prioridad será lograr un país donde cada día haya más igualdad de oportunidades, en el que no haya argentinos que pasen hambre”, dijo ayer ante la Asamblea Legislativa.

Macri enunció en términos generales tres metas para su gobierno: “Vamos a universalizar la protección social para que ningún chico quede desprotegido, a trabajar para que todos puedan tener un techo con agua corriente y cloacas, y a urbanizar las villas para transformar para siempre la vida de miles de familias”.

Para cumplir con el primer punto apuntará a ampliar el beneficio de la Asignación por Hijo a los monotributistas.

Fuente: ieco.clarin.com